EL DILUVIO

Según La Biblia, hace muchos años, Dios envió un diluvio a la humanidad para castigar todo el mal que había provocado. También dice la historia, que un hombre, Noé, fue avisado por Dios para que construyera un Arca, donde llevaría a su familia y llevaría también un macho y una hembra de cada especie. Pero como he dicho antes, eso pasó hace mucho tiempo.

Desde ese nuevo inicio hasta este mismo instante, no sé el daño que podrá haber provocado la humanidad, pero ese castigo se ha vuelto a repetir.

Hace apenas 2 años en España estábamos en sequía, para remediarlo, unos sacaban a sus santos a la calle y otros, sobretodo los científicos, buscaban una manera de alterar el clima para que lloviera.

Por desgracia para nosotros, uno de esos científicos lo consiguió. El gran hallazgo fue anunciado por radio y por televisión, la gente volvía a tener esperanza. El día de probar el gran invento llegó. Era una gran máquina que parecía apuntar al cielo. El inventor tocó unos cuantos botones y un rayo salió disparado hacia el cielo con gran potencia. Parecía que no pasaba nada pero en breves segundo empezó a llover con fuerza. La gente salía a la calle para celebrar que llovía otra vez.

Llovió y llovió, y llovió más y más. Al pasar los días y al ver que seguía lloviendo la esperanza fue reemplazada por el miedo. No se podía salir a la calle, ni tampoco coger ningún tipo de transporte, ni siquiera el avión.

Los políticos empezaron a pedir explicaciones a los científicos y estos no sabían que decir pero se pusieron a trabajar en un nuevo invento que invirtiera el efecto de la lluvia.

Los problemas en la calle empeoraban. Las casas empezaban a inundarse. La gente protegía su casa como podían y empezaban a hacer turnos para luchar contra el agua, porque cada lucha para que no entrara en casa les dejaba exhaustos.

Pasaban los días y la situación cada vez era peor. El agua poco a poco se lo iba comiendo todo. No os mentiría si os dijera que la idea de un político era mandarnos a la Luna, a vivir y a formar una nueva civilización allí, suena y era muy descabellado.

Afortunadamente, los científicos llegaron a tiempo, volvieron a mandar un rayo al cielo y dejó de llover.

Puede que el agua estuviera todavía allí pero nos habíamos salvado. Del cielo se fueron los nubarrones negros y el cielo se despejó y lo primero que apareció fue una gran nube blanca. Para nosotros el símbolo del inicio de una nueva era.

1r premio Lengua Castellana
Sandra Díaz
3º ESO B