| Año Vocacional | |||||
| La comunidad educativa de Santa María de los Apóstoles
de Barcelona recibimos el cirio vocacional el pasado 8 de enero; inmediatamente
nos pusimos en marcha y pregonamos su llegada en cada aula y con ella, la
necesidad que tiene el mundo de jóvenes enamorados y enamoradas de
Jesús.
Pero fue al día siguiente cuando celebramos su llegada con gran
algarabía e ilusión, como no podía ser de otra manera
siendo como somos un centro educativo. |
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| Nuestros niños y niñas y nuestros jóvenes, acompañados de las hermanas y de una copiosa representación de profesores y de personal de nuestra escuela, procesionamos con el cirio vocacional presidiendo nuestro recorrido y lo acompañamos hasta la capilla, donde ha ocupado un lugar preferente y ha presidido todas nuestras celebraciones y actos conmemorativos de este año vocacional, llevados a cabo hasta el día de hoy, 17 de enero, día en que el cirio vocacional parte rumbo a Béziers. Ya desde el primer día, el espíritu de Nazaria
ha invadido todos y cada uno de los rincones de nuestra escuela. Nos hemos
impregnado de su vocación de entrega a los demás, de su
carisma, de su infinito amor a Dios y a los más desprotegidos y
más necesitados de ese amor. Sentimos que nos acompaña en
nuestras tareas y deberes, que cuida de nosotros y de nuestras familias;
y así, a través de Nazaria, queremos ser testigos del amor
de Jesús de Nazaret. |
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Hemos escuchado de boca de las hermanas, no sólo su firme seguimiento
a Jesús sino también, a través de la narración
de sus propias experiencias, de sus bajadas a la calle, nos han enseñado
a ser como Nazaria, a vivir entre la gente más humilde, a sentir
cercano el Evangelio, a reforzar nuestra fe y a continuar el camino que
ella inició hace más de un siglo. |
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Hemos visto y escuchado el relato de cómo Nazaria, al igual que la Virgen María, humilde servidora del Altísimo y sierva de su Palabra, acepta su invitación y se entrega generosamente al divino proyecto para el que Él la ha elegido y permanece valientemente al lado de la Iglesia, comprometiéndose con el anuncio y la extensión del Reino de Dios, entregando su vida y su amor a los pobres, a los tristes y a los caídos. Con gran recogimiento hemos orado ante el Señor, pidiéndole que bendiga al mundo. Y con gran júbilo hemos entonado, Nazaria, tu canción, pidiéndote que intercedas por nosotros y que nos enseñes a ser como tú en tu firme seguimiento a Jesús. Hemos querido despedir el cirio vocacional haciendo una petición expresa, sincera y muy emotiva de que, entre nosotros y nosotras, surjan vocaciones misioneras que sepan anunciar en el mundo el amor que nos tiene Dios. |
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Comunidad educativa |
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